Noticias

LA GESTION DEL PATRIMONIO CULTURAL

Categories: Noticias

LA GESTIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL

Ariadne Lozano y Paulo Medina

 

 

El Patrimonio Cultural

¿Qué es lo que nos permite definir quienes somos? Cuando nos hacemos esta pregunta por lo general recurrimos a  elementos del pasado como nuestros ancestros, lugar de origen, formas en que nos enseñaron a ver el mundo, etc. estos factores influyen en la creación del  presente que al mismo tiempo ubica de alguna manera el futuro que viviremos.

El presente artículo fue publicado en esta edición de la revista Solar.Así como podemos formar una identidad individual también lo podemos hacer colectivamente.   Uno de los elementos más importantes que influyen en este proceso es el legado que recibimos de generaciones pasadas, el cual vivimos y transformamos en el presente y heredamos a sociedades futuras, en dos palabras lo que llamamos patrimonio cultural.

Entendamos por legado lo que define  Bonfil Batalla como cultura:  [1]el conjunto de símbolos, valores, actitudes, habilidades, conocimientos, significados, formas de comunicación y organización sociales, y bienes materiales, que hacen posible la vida de una sociedad determinada y le permiten transformarse y reproducirse como tal, de una generación a la siguiente.

 

Las Organizaciones involucradas con el Patrimonio Cultural

Como podemos ver el patrimonio cultural es un abanico que cubre muchos elementos, cada uno de ellos con características y necesidades diferentes, las cuales deben atenderse de manera especial y por actores de diferente naturaleza, en donde caben instituciones que dependen del sector público, asociaciones civiles, fundaciones privadas, reservas naturales de propiedad diversa, etc.

Cualquiera que sea su naturaleza hay fundamentos comunes que las organizaciones encargadas en la atención del patrimonio cultural  deben  de poseer. Middleton (1994) los resume en estos incisos[2]:

a)    Un poderoso compromiso implícito y un conjunto común de actitudes dirigidas a proteger y conservar para la posteridad los objetos, lugares naturales, monumentos, estructuras, y otras evidencias materiales del pasado y presente de una comunidad dada.

b)    Una percepción compartida del valor intrínseco y cultural del patrimonio y el propósito de usarlo para comunicar e interpretar el pasado para las generaciones tanto presentes como futuras.

Además de estos objetivos fundamentales cualquier organización de patrimonio debe de tomar decisiones  no solamente en el sentido de proteger, preservar y conservar un bien patrimonial sino también en aspectos que implican el manejo de dinero, procuración de fondos, organización de personas, sensibilización de comunidades, difusión, asignación de recursos etc.  Todo esto y más entra en el concepto de lo que es la Gestión Cultural, o más específicamente la Gestión del Patrimonio Cultural.

 

Gestión del Patrimonio Cultural

 Gestionar en un sentido amplio lo definimos como la eficiente administración de recursos ordenada a la consecución de un objetivo.  Si aterrizamos este concepto al mundo del Patrimonio Cultural podemos decir que [3]la Gestión del Patrimonio Cultural es la eficiente administración de recursos (culturales, humanos y de todo tipo) ordenada a la consecución de objetivos sociales que afecten al patrimonio cultural (Zamora, 2002).

La Gestión del Patrimonio Cultural se entiende como la acción que, vinculado a los distintos profesionales de un Proyecto de Patrimonio Cultural, integra y articula equipos multidisciplinares, consigue, asigna y distribuye recursos, promueve y alienta la colaboración entre instituciones y evalúa sistemáticamente los resultados obtenidos.  Todo esto guiado por un inmutable respeto hacia la significación histórica y estética y la integridad física de los elementos de Patrimonio Cultural. (Idem).

Este trabajo no es simple ya que requiere de varias acciones que tienen que entrar en juego.  Para comenzar se debe diseñar un plan de gestión el cual  le da a la organización un sentido de propósito, de dirección y de consecución, este recuso ayuda a los involucrados a funcionar bien en lo previsible y a poder reaccionar ante lo inesperado.

Al tener definidas las características básicas de nuestra institución es importante saber organizar y dividir las diferentes actividades que se llevaran a cabo de una manera concreta y de preferencia cuantificable; a esto se le debe unir una adecuada distribución de recursos humanos y materiales para llevar a cabo estas actividades eficientemente.

En el ámbito del patrimonio una función esencial es la coordinación  ya que generalmente los proyectos que se realizan no involucran una sola institución sino varias.   Como dijimos anteriormente las organizaciones pueden ser de diferente naturaleza,  por lo que la forma de proceder cambia de una a otra, por esto es importante  evaluar el desempeño de las diferentes acciones que se llevan a cabo no solo de la propia institución sino de todas aquellas involucradas en el proyecto,  identificar los errores que surjan y  hacer las correcciones pertinentes para asegurar los resultados esperados del proyecto.

Restauración del retablo de Yepachi coordinada por Protego, AC.Aquí hemos resumido en forma muy general los conceptos básicos de la gestión del patrimonio cultural, sin embargo el proceso es mucho más profundo y complejo, ya que los elementos descritos anteriormente se componen de otros más específicos, y como en una orquesta todos deben estar “en tono” para poder llevar a cabo eficientemente la totalidad del proyecto.

En el estado de Chihuahua existen algunas organizaciones que se dedican a la gestión del patrimonio cultural, unas de índole privada y pública, todas ellas han trabajado en la protección, conservación y difusión del patrimonio cultural chihuahuense.  A continuación hablaremos de la labor de gestión que ha efectuado una asociación civil en torno a proyectos de conservación y restauración de muchas obras artísticas virreinales ubicadas en todo el territorio del estado.

 

Protego, A. C.

 Constituidos como asociación civil desde 1999, su trabajo de rescate ha seguido un largo itinerario, que los ha llevado a conocer la diversa problemática con la que se encuentran aquellas personas o instituciones que pretenden recuperar de la degradación objetos valiosos considerados patrimonio a diversos niveles, ya sea municipal, estatal, nacional o internacional.

En esta labor se le ha reconocido como organismo coadyuvante del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), institución con la cual coopera, poniendo a su disposición medios, recursos, trabajo de campo, relaciones públicas, etcétera. A su vez, cuenta con amplio soporte por parte del Instituto, en todo tipo de apoyos y asesoría. Uno de los principales vínculos de Protego es precisamente la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía “Manuel del Castillo Negrete” del propio INAH. Por medio de dicha escuela canaliza gran parte de las obras que necesitan restaurarse, a la vez que ella puede contar con obras de gran valor pedagógico para los cursos académicos de cada año.

Actualmente participa en la conservación y restauración de unas decenas de piezas, principalmente pinturas y esculturas virreinales, de los más diversos puntos del estado de Chihuahua, provenientes tanto del área rural como de núcleos urbanos. Entre estas obras es de notar la restauración de dos importantes retablos pintados, uno de la comunidad de Yepachi en la Sierra Tarahumara, y el otro del Seminario Arquidiocesano de Chihuahua del pintor novohispano Juan Antonio de Arriaga.

 

Itinerario para la recuperación del Patrimonio Cultural

 El itinerario para llegar a la restauración de una obra es el siguiente: detección de la pieza, gestoría con las instancias necesarias, tanto públicas como religiosas y civiles, para su salida de la comunidad; evaluación para su intervención por parte de los peritos. A partir de aquí, la pieza entra en una sala para esperar el turno de ser intervenida. Las piezas se resguardan en un edificio eclesial debidamente protegido, que otorga las garantías de protección estipuladas por  las autoridades públicas y religiosas, así como para garantizar la seguridad a la comunidad que tiene en custodia permanente  la pieza en cuestión.

Parroquia de San Lorenzo en Belisario DomínguezDarse a conocer ante los responsables religiosos de estas comunidades ha sido uno del las prioridades en esta labor, y no a través de la propaganda, sino por la vía de planes factibles y resultados concretos. Con trabajo serio y bien fundamentado, ha encontrado las puertas abiertas por parte de la Iglesia, desde el obispo, pastor de la diócesis, hasta el párroco, pastor inmediato de la comunidad parroquial y principal intermediario con los feligreses. La comunicación inteligente, abierta y creativa con los responsables eclesiales y sus comunidades es de gran valor en la gestión de la recuperación patrimonial.

Otro punto de apoyo muy importante lo ha constituido el Seminario de la Arquidiócesis de Chihuahua, institución que comprende ampliamente la importancia del cuidado de los bienes patrimoniales. No solo ha servido de gozne entre Protego y diversas instituciones civiles como religiosas, sino que ha impregnado de la cultura de la conservación y restauración profesional a las nuevas generaciones, futuros depositarios de bienes culturales y religiosos.

 En Protego se optimizan los recursos con los que cuentan para agilizar y llegar al mayor número de rescates posibles. La gran cantidad de piezas que existen por restaurar los urgen constantemente a ser creativos en la procuración de fondos, alianzas y ayudas. Es una carrera que buscan ganar contra el tiempo, la ignorancia y los posibles hurtos que se dan en este tipo de obras, especialmente de arte sacro.

 

Nuevas necesidades de información sobre el Patrimonio Cultural

La mayoría de las veces, el conocimiento previo de la existencia e importancia de las piezas ha sido un factor determinante para su búsqueda y localización, esto se realiza en base a conocimientos muy puntuales acerca del patrimonio virreinal en el Norte de México, con la valiosísima colaboración del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Autónoma de México (UNAM). Entender cuál es valor de cada obra dentro del universo del arte novohispano los ayuda a jerarquizar sus objetivos y a administrar mejor sus fuerzas. No se trata de conservar y restaurar indiscriminadamente, sino por el contrario, evaluar el valor intrínseco de una pieza, su situación, el contexto inmediato, proyectos posibles que la reclaman, para que la restauración se exitosa en términos de garantizar su supervivencia y cuidado posterior.

Cuando se inician los trabajos de restauración de las piezas por los especialistas, éstos tardarán un par de años o más en concluir su restauración, lapso en el cual atienden por parte de la Asociación, las necesidades de información, que surgen en las comunidades, -de saber qué pasa con sus “santitos”-. Cuando una obra está ya lista para regresar a su lugar de origen, se requiere de un laborioso trabajo de concienciación a diversos niveles: estatal, local y con la pequeña comunidad poseedora, con el fin de estimular, especialmente en los “propietarios” más cercanos, un auténtico aprecio por la obra, ya que sin él, ésta regresaría de nuevo al descuido.

La necesidad de información no es unilateral, también los estudiantes y los especialistas que las intervienen tienen un cúmulo de preguntas sobre el contexto inmediato de las obras de arte, esto hace de Protego un interlocutor importante entre ambas partes. Lamentablemente en muchas ocasiones la información es precaria, lo cual se ve reflejado en los informes académicos que acompañan cada obra que termina su proceso de conservación y restauración. Esto lanza de nuevo otros retos, uno de ellos, la necesidad de contar con más investigadores o historiadores del arte en Chihuahua.

 

El Patrimonio Cultural y nuevos restos para su conservación

Un punto interesante, en este proceso de recuperación del patrimonio, es que algunas de las piezas recobran la vocación para la que fueron pensadas desde un principio, su vocación cultual. Pasan de ser piezas olvidadas o desconocidas en una bodega o tapanco, a ser piezas que nuevamente ocupan un lugar importante dentro de los edificios de culto, hecho que no es poca cosa, si se considera que las piezas recuperan tradiciones intangibles, presentes en el alma del pueblo y, por otro lado, ello garantiza precisamente su mejor conservación y custodia.

Sin embargo, y con todo lo dicho anteriormente, sobre la recuperación del patrimonio histórico-artístico y religioso, Protego, prevé la necesidad de suscitar la conciencia de otros espacios aptos y necesarios para que la sociedad en su conjunto aprecie este patrimonio histórico y se recupere una parte de su memoria histórica. Esto a raíz de que no todas las piezas rescatadas y ya restauradas pueden regresar a sus lugares de origen, porque éstos no proporcionan las mínimas garantías para su conservación.

Una de las últimas piezas rescatadas, por citar un ejemplo, fue un terno (casulla, manipulo y estola) de la comunidad de San Juan Bautista en En primer plano: Casulla del siglo XVIII perteneciente a la antigua misión de San Cristobal en Nombre de Dios, hoy Parroquia de San Juan Baustista. Nombre de Dios. Este ornamento antiguo, probablemente del siglo XVIII o XIX, es una pieza de considerable importancia estética e histórica, pero caído en desuso por a la evolución histórica y litúrgica de la misma Iglesia,  que de nuevo volvió su

mirada a la antigua “paenula grecolatina, de corte semicircular, que al coserse por delante formaba una especie de cono, en cuya cúspide se disponía una abertura para pasar la cabeza”[4]. Como este ornamento litúrgico recién restaurado, existen muchos otros que corren el riesgo de perderse si no se revaloriza su importancia como testimonio del caminar de la misma Iglesia. La restauración de este tipo de piezas textiles nos descubre otro tipo de retos, como la creación de espacios adecuados para estas vestiduras históricas que prácticamente pasarán a formar piezas de museo.

El rescate de obras artísticas e históricas va de la mano de una labor de concienciación de la sociedad civil. La difusión de cada rescate importa, no sólo por la información científica que muchas veces se genera en torno a ellas, sino porque va creando, poco a poco, una sensibilidad y actitud de aprecio de los bienes patrimoniales.

«Creemos en este proyecto, porque el rescate de nuestras raíces cada vez expande más nuestra conciencia a salvaguardar todo aquello que nos devuelve identidad. En una realidad globalizante, de un pragmatismo antihumanista, que pareciera arrasar con las identidades de las sociedades más pequeñas y desprotegidas, es necesario manifestar y promover, “todos aquellos bienes materiales e inmateriales sobre los que, como un espejo, la población se contempla para reconocerse, donde busca la explicación del territorio donde está enraizada y en el que se sucedieron los pueblos que la precedieron; un espejo que la población ofrece a sus huéspedes para hacerse entender, en el respeto de su trabajo, de sus formas de comportamiento y de su intimidad.” (Carlos Colón). Del olvido hemos de traer aquellas piezas que todavía nos faltan y que estamos continuamente  buscando para la construcción de una sociedad más saludable en todo sentido.»[5]

 

 

 

 

 

 


[1] Referencia de Bonfil batalla

[2]  Middleton, V.  Vision, strategy and corporate planning: an overview”, en Zamora, R.  La gestión del patrimonio cultural en España: presente y futuro.  www.gestioncultural.org. 2002.

 

[3] Zamora, F.  La gestión del patrimonio cultural en España: presente y futuro.  www.gestióncultural.org.  2002

[4] PLAZAOLA, JUAN, Arte Sacro Actual, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 2006, p. 395.

[5] Intervención de Protego en el XIII Coloquio del Seminario de Estudio y Conservación del Patrimonio Artístico (Diagnóstico en defensa del Patrimonio) del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM en Morelia, Mich. del 7 al 10 septiembre de 2005.